No se cómo describir el suspiro alargado
ni las lagrimas atrapadas por la deshidratación
es que me confunden ladridos agudos
que se sientan sobre estandartes
y quedan esparcidos en el silencio consentido
en la cruda decision
pero ya no importa esto porque el cuento es otro
y las personas cambian con los años cutreando el pensamiento
y si simplemente somos cuerpo desahuciado
no quiero creer que las lagrimas secas son en vano
porque el cuerpo exige
porque el cuerpo manda
porque la pobredumbre emana
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